Nadie sabe lo que puede un cuerpo
Cuando Jean Pierre Rosero tenía 27 años, su familia contrató a matones para que lo secuestraran y lo sometieran a un tratamiento de conversión de la homosexualidad. Estuvo cautivo en una clínica en Ecuador, hasta que, gracias a la denuncia de sus amigas, una fiscal lo liberó. El peligro no cesó. Amenazado de muerte Jeanpi se exilió a Buenos Aires donde vive desde 2023. En Argentina logró darle otro sentido al maltrato y la violencia y ahora crea contenido erótico gay para la aplicación Only Fans. Cristian Alarcón, también sobreviviente de las terapias de conversión, investigó el caso durante cinco meses y aquí cuenta la historia. SEGUIR LEYENDO ACÁ
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